lunes, 24 de octubre de 2011

Make You Feel My Love


When the rain is blowing in your face,
and the whole world is on your case,
I could offer you a warm embrace
to make you feel my love.

When the evening shadows and the stars appear,
and there is no one there to dry your tears,
I could hold you for a million years
to make you feel my love.

I know you haven't made your mind up yet,
but I would never do you wrong.
I've known it from the moment that we met,
no doubt in my mind where you belong.

I'd go hungry; I'd go black and blue,
I'd go crawling down the avenue.
No, there's nothing that I wouldn't do
to make you feel my love.

The storms are raging on the rolling sea
and on the highway of regret.
Though winds of change are throwing wild and free,
you ain't seen nothing like me yet.

I could make you happy, make your dreams come true.
Nothing that I wouldn't do.
Go to the ends of the Earth for you,
to make you feel my love

domingo, 9 de octubre de 2011

Pina: bailando en la dimensión desconocida



 Pina Bausch fue la suma sacerdotisa de la danza. Una figura espectral que sobrevivía a cigarrillos y café y cuya visión penetrante tocó las alturas y los infiernos de la condición humana. Su aura convirtió a la poco llamativa ciudad alemana de Wuppertal en un lugar de peregrinación artística. Bausch cambió el paisaje del arte, lo reinventó, volviéndose ella misma una categoría única de la danza contemporánea. Por eso Pina, la última película de Win Wenders, es en parte un documental y en parte una elegía sobre la legendaria coreógrafa, que murió en 2009.

 La columna vertebral de la película son las performances de los bailarines del Tanztheater Wuppertal, la compañía de danza que Bausch dirigió durante 36 años. Para aquellas personas curiosas, pero un poco cínicas respecto de los verdaderos méritos de la danza contemporánea, introducirse en esta película es algo así como una epifanía. De golpe, se puede ver y entender la combinación de exquisitez técnica, innovación teatral y expresión personal que vuelve la obra de Bausch tan relevante en el siglo XX.

 Como en su documental de 1999 Buena Vista Social Club, Wenders se deja absorber por la creatividad del otro para producir un tributo fantasmal y una evocación surrealista del trabajo de su amiga. Filma coreografías míticas como Café Müller, Vollmond, La consagración de la primavera y Kontakthof y luego sale a las calles de una ciudad áspera reconstruida tras la guerra para registrar pequeños solos.

En el famoso Schwebebahn, un trencito monorrail que va por el aire, sobre una escalera mecánica o dentro de un bosque cubierto de hojarasca los bailarines se mueven con una cualidad plástica solo vista en la pintura. Los cabellos negros de una mujer se zarandean por el espacio como las cerdas de un pincel, otra baila abrazada a un hipopótamo sobre el agua. La visión es onírica, brillante, y muestra cómo el genio de Bausch ha inspirado a todos los que la rodean, incluso al mismo Wenders.

 Pina ha logrado además un matrimonio perfecto. Una fusión fascinante entre la danza y la tecnología. Filmada en 3D, la película revela que este chirimbolo tecnológico puede ser una herramienta genuina para explorar el mundo. Por primera vez, el efecto óptico aparece despojado de la pátina de divertimento barato y sensacionalista con la que Hollywood lo ha bañado. En Pina el truco visual está a disposición de una visión profunda: la tecnología, utilizada sin cinismos y con mesura, les da peso, volumen y presencia a los bailarines. De repente, el 3D se siente humano. Para que el 3D cobre vuelo, se necesita movimiento, por eso la película de Werner Herzog, La caverna de los sueños que también utilizaba esta tecnología, no termina de funcionar. Las pinturas rupestres, por más hermosas que sean, son bidimensionales. Por supuesto, es fascinante verlas de cerca, pero fuera de eso el 3D no puede hacer mucho por ellas. En cambio Wenders lo usa para explorar las relaciones espaciales y destrabar las coreografías. La máxima “Nada más aburrido que el teatro filmado” pierde, por fin, su razón de ser.

Cuando un bailarín se te acerca en la oscuridad y luego se detiene para flotar en el aire, tus ojos se salen de las órbitas. Te encontrás entrando y saliendo del trance. Wenders lleva la cámara sobre el escenario para que los bailarines interactúen con el lente como si la tecnología fuera una performer más y no un intruso. ¡Solo pensar lo que hubiera hecho Fred Astaire con un chiche así! Martha Graham decía que los artistas eran acróbatas de dios y aun así sorprende ver con qué certeza en las coreografías de Bausch los bailarines se lanzan unos sobre los otros, se tiran al vacío, dándole un sentido nuevo a la noción de “salto de fe”. Son coreografías de una intensidad emocional cruda, extenuante. El escenario está cubierto de tierra, de agua, de sillas o mesas. Sobrevuela un aire ritual. Pero lo que subyace en toda su obra es la pregunta: ¿Qué anhelas? ¿De dónde viene todo ese deseo? Nos pasamos la vida anhelando y luego, antes de morir, anhelamos entender nuestra vida y nuestra muerte.

 En los pocos momentos en los que, a partir de material de archivo, se la ve bailar, Bausch es hipnótica. Mueve los brazos como si fueran serpientes, camina por el escenario como si hubiera resucitado entre los muertos. Pero así como confiaba en su cuerpo, parecía recelosa de las palabras. Las direcciones que daba a sus bailarines eran famosas por lo crípticas, acertijos de una esfinge. El lenguaje corporal era lo único que importaba y, en los pocos momentos en los que habló, dijo cosas como: “Hay situaciones que te dejan sin palabras... ahí es dónde entra la danza”. Fiel a su amiga, Wenders no hace concesiones a una biografía convencional. El foco es la obra y sólo algunos comentarios aislados sugieren la personalidad elusiva de Bausch: “Sigan buscando”, dicen que dijo. Insistía en que su trabajo debía hablar por ella. De no haber muerto, habría sido una figura lejana en el documental, no muy distinta de su interpretación de la Princesa Lheremia en Y la nave va de Fellini, aquella mística que podía ver colores en la música. No hay pistas de cómo se armó todo.

No hay ensayos, ni nada que muestre a Bausch como directora. Sólo un par de comentarios que la evocan como un ser inalcanzable y un poco cruel también, como lo era la otra gran dama de las artes que cosechó fanáticos, Louise Bourgeoise. Cuenta una bailarina: “Después de meses de ensayo se me acercó y dijo: Tenés que volverte más loca. Eso fue todo lo que me dijo en los veinte años que estuve en la compañía”. Esto se escucha como voz en off sobre planos cortos en donde los bailarines miran a cámara sin hablar. En ningún momento abren la boca porque ellos comunican a través de la danza. Es una idea linda pero aun así es la parte más desabrida. Una y otra vez escuchamos sobre “la fuerza y la fragilidad” de Pina y después de un rato esto comienza a perder sentido. Todo lo que necesitamos saber se expresa mejor en movimiento.

 Así como fue aplaudida, Bausch fue también duramente criticada. Su detractora principal, la crítica de danza de The New Yorker, Arlene Croce, la declaró culpable de producir “un arte que se victimiza” y una “pornografía del dolor”. Pero Bausch no es sádica y lo más admirable de su trabajo es su capacidad de sumergirnos en el misterio. Puede arrojar una duda sobre la cotidianidad más ínfima. El tema subyacente es la soledad, la violencia y la imposibilidad de encontrar la redención. Es como ver la psiquis traumatizada de Europa hecha carne. Lo que resulta perturbador, lo que nos permite considerar sus coreografías hermosas, no es la culpa sino la indiferencia que dejan ver. Los bailarines vagan por el escenario perdidos en Café Müller, sus cuerpos largos y crispados recuerdan las esculturas de Giacometti, no saben lo que les ha sucedido y es en su ignorancia donde reside su patetismo. Junto a Francis Bacon, Bausch habló sobre el dolor como ningún otro artista del siglo XX. Sin cuestionar, sin desenmarañar, sino aceptando que lo peor ya ha sucedido. Wenders y Bausch, dos faros luminosos en la Alemania occidental de los años ‘70, venían conversando desde hace tiempo sobre la idea de filmar algo juntos.

Durante veinte años fueron y vinieron con ideas pero el proyecto no se concretaba. Wenders parecía no encontrarle la vuelta, tenía dudas sobre cómo hacerle justicia a la intensidad del estilo Bausch. “¿Lo hacemos ahora?”, preguntaba Pina y Wenders contestaba: “Lo haría, pero aún no sé cómo”. Hasta que llegó el siglo XXI, con los nuevos adelantos en tecnología 3D y entonces el director comprendió que era el momento. Estaban a punto de empezar el rodaje cuando Pina murió, cinco días después de haber sido diagnosticada con un cáncer. Sin ella, Wenders decidió desechar todo, pero los bailarines tenía otra idea, al fin y al cabo, las coreografías estaban listas y había suficiente material para ponerse a trabajar. “Bailemos, bailemos, de lo contrario estamos perdidos”, las palabras de Bausch resonaban en sus cabezas. Ahora, verlos bailar sin su maestra baña de una cualidad trágica a la película. Parecen niños grandes que han perdido a su madre, apóstoles de un movimiento espiritual cuyo líder se ha sacrificado por un fin mayor.

 El resultado es virtuoso: sin sentir que un bailarín se nos va a caer encima podemos experimentar la profundidad física del espacio y su gravedad. En tiempos en que Hollywood se está quedando sin gas para su 3D, Wenders demuestra que la tercera dimensión puede ser mucho más que el glaceado sobre la torta. Por eso, optar por la alternativa de ver Pina en 2D en el living de sus casas no es perderse un detalle, es perderse el punto fundamental.

 Fuente: María Gainza. Salón Kritic.

martes, 20 de septiembre de 2011

Cicatrices...

Thought of You...



Woke up and wished that I was dead
With an aching in my head
I lay motionless in bed
I thought of you and where you´d gone
And let the world spin madly on

Everything that I said I´d do
Like make the world brand new
And take the time for you
I just got lost and slept right through the dawn
And the world spins madly on

I let the day go by
I always say goodbye
I watch the stars from my window sill
The whole world is moving and I´m standing still

Woke up and wished that I was dead
With an aching in my head
I lay motionless in bed
The night is here and the day is gone
And the world spins madly on

I thought of you and where you´d gone
And the world spins madly on...

lunes, 12 de septiembre de 2011

Adherencias



Adherencias, de Alicia Narejos, ganadora del CreaJoven 2011 en la modalidad de danza... Bailarina y coreógrafa, 19 añitos... Para tenerla en cuenta y seguirla muy de cerca.

domingo, 11 de septiembre de 2011

sábado, 3 de septiembre de 2011

Lo contrario al amor





Lo contrario al amor está protagonizada por Hugo Silva, Álex Barahona, Adriana Ugarte, Rubén Sanz, Luis Callejo, Kiti Manver y Guadalupe Lancho. Este reparto se demuestra elegido con acierto, ya que cada uno de los intérpretes encarna sus personajes como si hiciesen de sí mismos, sin aparentar esfuerzo por interpretar y transmitiendo gran naturalidad. Esta buena dirección de actores, unida a diálogos realistas, concisos y pertinentes, hacen que sea muy fácil entrar en las escenas y dejarse llevar por el fluir de las situaciones. Una realización entre correcta y pasable, con algunas bonitas localizaciones de Madrid, le confieren un aspecto digno que sitúa la película en una categoría de aparente calidad.

El punto de partida pudiera ser el sueño de cualquier mujer: sexo con tres bomberos. Puede ser un tópico, como la atracción por los uniformes, pero encuentro que es uno de los morbos que más están perdurando y que más internacionalmente puede encontrar consenso.

Sin embargo, como sucede con muchos otros aspectos de la película, este tema tan interesante de partida, se aprovecha poco y se abandona en seguida para dar paso a situaciones más manidas y formularias. Vicente Villanueva, famoso por algunos de sus cortometrajes, como Mariquita con perro, Heterosexuales y casados, La rubia de Pinos Puente…, se muestra aquí ducho en las ideas brillantes de corto alcance, pero no parece tan experto en los desarrollos maratonianos que requiere un largometraje. 
Las dos subtramas, tanto la de los bomberos aficionados a determinado tipo de porno, como la de la ex-cantante famosa que se arrastra por los programas de televisión basura, son más originales e interesantes que la trama principal y, a partir de cierto momento, son las únicas capaces de ofrecer humor. Sin embargo, se las relega considerablemente en montaje, hasta el punto de que la de los hombres queda casi sin resolver, no sé si por cobardía ante acercarse plenamente a ese tema o si por desidia.

El autor parece demasiado interesado en utilizar la película para ofrecer una observación sobre el amor. Lo que viene a decir el título es que controlar y mangonear a la pareja es “lo contrario al amor”. El personaje de Hugo Silva, que encarna esta noción, se pasará el tiempo diciendo que no quiere que las mujeres lo cambien y que quiere que lo acepten tal y como es. Me parece perfecta la aspiración ante las posibles ataduras de una relación.

Lo que da la sensación de que se le ha escapado al director y guionista o que quizá se le escapa al personaje es que este hombre, para conseguir que ella no lo cambie a él, está cambiándola a ella por completo. Y no me refiero únicamente a que la protagonista no tarda ni un día en aceptar beber y comer carne, aunque fuese en contra de sus principios, sino a que, si en su personalidad está ser posesiva o tener el control, abandonar estos rasgos no puede resultar tan fácil y, si bien es algo que él tiene derecho a pedirle, debería entender mejor lo que a ella le cuesta superarlo. 

No es una cuestión de ponerse del lado de uno o del otro por parte de la que suscribe, ya que a pesar de lo dicho, el personaje de él me parece más entero y verdadero y al de ella lo veo a medio definir y, por lo tanto, no me cae nada bien. Lo que sí entiendo es que el creador de la película ha optado por uno de los bandos con claridad y en una comedia romántica se me antoja imprescindible estar del lado de los dos, ya que al final, los dos van a ser uno, y plantear en ambos personajes sus equivocaciones iniciales para luego hacer que ambos converjan con igual dosis de rectificación en un pensamiento más o menos similar.

En definitiva, diría que Lo contrario al amores una comedia que se puede ver sin demasiado problema porque conseguirá arrancar unas cuantas carcajadas –casi todas al inicio del metraje y el resto en el desarrollo de las dos tramas secundarias—. La cuestión romántica no es que resulte carente de química, que suele ser lo primero que se achaca cuando un producto del género falla, sino que ves que se podría haber dado por buena desde el principio y en cualquier momento en el que el autor lo desease. Solo se dilata porque lo pide la duración comercial de las bobinas. Con esa falta de conflicto o de objetivo al que anteponer un conflicto, la emoción y la intriga desaparecen. No obstante, en apariencia, todo puede dar la sensación de que está ahí y funciona, pues lo endémico sí se ha introducido, es decir, los giros sí se han colocado en los instantes necesarios. Así, quien se vaya dejando arrastrar por la historia, sí sentirá que la relación pasa por los estadios necesarios y se contagiará de una pequeña dosis de la emoción necesaria para pensar que una comedia romántica ha valido la pena.

Fuente: Blog de cine

miércoles, 31 de agosto de 2011

Industrias culturales: yacimientos de empleo


En esta época, de dificultades económicas y de escasa creación de empleo, resulta alentador descubrir sectores que puedan ayudar tanto a la creación de empleo, como a la creación de valor.

En todos los foros se habla de I+D como motor de futuro crecimiento y de la innovación en todos los ámbitos. La necesidad de inversión a, por lo menos medio plazo, tanto en formación como en instalaciones, hace postergar la generación de empleo cuando hay una necesidad urgente de dar salida a nuestros jóvenes. Jóvenes preparados o con una formación más básica, se encuentran en el mercado de trabajo a la expectativa de una generación de empleo difícil de visualizar.

Por suerte, el sector de las industrias culturales puede ser considerado como un verdadero yacimiento de empleo. Vamos a las cifras actuales. Hay que saber que, debido a la variedad del sector, la consecución de cifras sobre todos los aspectos del mismo, tanto a nivel estatal como autonómico, es particularmente complejo. Sin embargo, los datos disponibles nos pueden indicar tendencias de cara al futuro.

Hay más de 100.000 empresas en este sector con un crecimiento anual de 3% de promedio (sin contar las aproximadamente 1.000 fundaciones vinculadas a este sector). El empleo generado se estima en unos 750.000 empleos con un crecimiento, a lo largo de los últimos años, superior al 4% anual. A la vista de este panorama, es evidente que este sector resiste a la crisis mejor que otros y es capaz de crear empleos.

Es bien cierto que algunas grandes empresas del sector han efectuado reducción de plantilla por las necesidades de adaptarse a los nuevos hábitos de consumo. Si hablamos de consumo, hay que saber que, en la mayoría de los subsectores de las industrias culturales, el consumo ha aumentado. Damos algunos ejemplos evidentes: nunca en la historia de este país se había consumido tanta música, imágenes o libros. Tampoco se había utilizado tanto material escrito; ido al teatro o visitado exposiciones, museos, monumentos y edificios emblemáticos. Está claro que los hábitos de consumo han cambiado y, en consecuencia, los modelos de negocio tienen que cambiar. En la aplicación del modelo Del valor intelectual al valor económico desarrollado por Esade, se demuestra que no hay crisis de creación, sino una dificultad de llegar al consumidor que finalmente paga para que se cree valor económico y empleos.

Llegados a este punto: ¿quiénes son los consumidores de las industrias culturales? Primero: el aproximadamente 70% de los 45 millones de personas que residen en España son consumidores de alguna forma de industrias culturales. Segundo: la gran mayoría de los 53 millones de turistas que visitan este país también lo son. Las estadísticas lo evidencian: el turista no es ya el turista de playa y sol, sino que busca algún contenido cultural durante su estancia, aunque sea solo la visita de un monumento, un parque, o cualquier producto diferente a lo que le ofrece su país de origen.

Si hay consumidores potenciales, hay posibilidad de negocio y de empleo. Las cifras históricas nos demuestran que se ha actuado en este sector, pero hay que dar un empujón suplementario. ¿Cómo? Ahí vienen un par de ideas. Una: las escuelas de negocios de nuestro país deberían potenciar la creación de secciones y actividades de CulturEmprendedor que fomenten ideas y proyectos de gente joven y bien preparada que se puedan aplicar a este sector. Por otra parte y, aunque pueda parecer una paradoja, toda la prensa (bien sea nacional u autonómica) publica secciones culturales. En este espacio, se podría abrir una sección de CulturEmprendedor para dar a conocer los proyectos y captar socios y futuros consumidores.

Afortunadamente, y de forma general, el sector de industrias culturales no necesita más inversión en activos fijos de la que ya se ha hecho en el pasado que sea patrimonio histórico. Lo que precisa es explotar estos intangibles, que son la imaginación y la pasión, conceptos que no constan en ninguna partida de los balances empresariales. Estamos de suerte, tenemos un yacimiento de empleo, nos toca explotarlo y rápido.

José María Álvarez de Lara. Profesor del Departamento de Control y Dirección Financiera de Esade

Fuente: www.cincodias.com

lunes, 6 de junio de 2011

Cosas que no quise decirte



Me has pillado, revolviendo los recuerdos del pasado,
traficando con los cuentos que he inventado,
descubriendo cosas que ya había olvidado.

Me he quedado,
por si acaso encuentro algo, y he encontrado.
Por si hubiera que seguir hacia otro lado,
por si andara en el camino equivocado.

Hay cosas que no quise decirte, otras que no salieron,
a veces al mirarte me viste vaciándome en el suelo.

Me has pillado dando vueltas al recuerdo,
contaminándome de soledad,
trazando un plan para querernos,
buscando fórmulas para escapar,
sintiendo el moviendo.
El vértigo es la ausencia de la paz.

Hay cosas que no quise decirte, otras que no salieron,
a veces al mirarte me viste vaciándome en el suelo.

martes, 5 de abril de 2011

Two lovers... o el arte de renunciar a uno mismo


En Vértigo (1958), Alfred Hitchcock retrató como pocos el vértigo provocado por el amor-pasión, atrapado en la imagen idealizada de una mujer que también es su némesis. No es casual que las dos amantes del título de esta magnífica película, dirigida por James Grey, sean rubia y morena, como la Judy/Madeleine que obsesiona a Scottie en la obra maestra de Hitchcock. Representan, por un lado, los arquetipos de la mujer hogareña y la femme fatale que Hollywood ha patentado a lo largo de su fecunda historia. Y, por otro, encarnan el deseo bipolar de un suicida también bipolar (Joaquin Phoenix), que se debate entre hundirse en la más absoluta de las miserias con una seductora medusa (magnífica Gwyneth Paltrow), a la que puede ver a través de su ventana (otro guiño hitchcockiano), pero no poseer de verdad, o con una chica bien, educada y agradable (Vinessa Shaw), que sus padres le han brindado en bandeja de plata.

La última película de James Gray tiene en común con sus títulos mafiosos la necesidad de hablar de la familia como aparato represivo, pero también como último y definitivo refugio, aunque lo que la hace tan especial es su elegante y pesimista acercamiento al amor entendido no solo como el arte de renunciar a uno mismo sino de depender de esa renuncia.

Sencilla y sincera, la historia de Two Lovers se nos presenta como un producto muy emotivo y de gran calidad interpretativa que a mí, particularmente, me dio mucho en lo que pensar...

(Fuente: Sergi Sánchez, Fotogramas)



martes, 29 de marzo de 2011

Vivir despeinada




Todos deberíamos atender esta frase con intensidad, sin poses, disfrutando cada momento, cada experiencia, cada afecto. Sin lugar a dudas, seríamos mucho más felices.


Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad…


El mundo está loco. Definitivamente loco… Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…


- Hacer el amor, despeina.

- Reírte a carcajadas, despeina.

- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.

- Quitarte la ropa, despeina.

- Besar a la persona que amas, despeina.

- Jugar, despeina.

- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.

- Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible…


Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…

Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.

Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.


Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria… Y quizá debería seguir las instrucciones pero, ¿cuándo me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo de sentir linda… ¡La persona más linda que puedo ser! Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que queiro ser.


Por eso mi recomendación a todas las mujeres:


Haz el amor, UNA Y MIL veces haz el amor, Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta y, sobre todo, deja que la vida te despeine.

Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.

viernes, 25 de marzo de 2011

La danza es... por Anne T. de Keersmaeker



«Creo que la danza es la celebración de lo que nos hace humanos. Cuando bailamos, usamos de una forma muy natural los mecanismos de nuestro cuerpo y todos nuestros sentidos para expresar alegría, tristeza, aquello que nos toca el corazón. La gente baila para celebrar los momentos cruciales de sus vidas y nuestros cuerpos llevan el peso de la memoria de todas las experiencias humanas posibles.


Podemos bailar en solitario y podemos bailar en grupo. Podemos compartir lo que nos une, lo que nos diferencia a unos de otros. Para mí, bailar es una forma de pensar. A través de la danza podemos encarnar las ideas más abstractas e incluso revelar lo que no podemos ver, lo que no podemos nombrar.

La danza es un vínculo entre personas, un puente entre el cielo y la tierra. Llevamos el mundo en nuestros cuerpos. A fin de cuentas, pienso que cada instante de danza forma parte de una función más vasta, de una coreografía que no tiene principio ni fin».

Anne Teresa De Keersmaeker (Mechelen, Bélgica, 1960), coreógrafa y directora de la compañía de danza Rosas.


martes, 15 de febrero de 2011

Muestra Internacional de Cine y Patrimonio 2011


La Filmoteca Regional Francisco Rabal de Murcia y la CAM organizan, entre el 21 y el 25 de febrero, la Muestra Internacional de Cine y Patrimonio, que tiene como fin adelantar los contenidos que acogerá la segunda edición del festival.

Aquí os dejo el programa:

Lunes 21 de febrero
18.30h. Los sabios de Córdoba: Averroes y Maimónides en su tiempo y en el nuestro

Co-producción internacional, este largometraje documental navega entre el género histórico, la historia, la política, la religión y el mundo de las ideas para mostrarnos el«
choque de civilizaciones» que parece caracterizar al mundo actual, y donde la religión sirve de justificación para guerras y atentados terroristas. El director Jacob Bender sigue la pista de dos personajes de Al-Andalus: Averroes y Maimónides que cristalizan, con sus vidas y sus obras, el espíritu de convivencia entre musulmanes, judíos y cristianos en aquella mítica España medieval. Para averiguar si ese espíritu es aplicable al presente, Bender emprende un viaje desde su ciudad, la Nueva York herida por el 11-S, que le lleva a Andalucía, Marruecos, París, Venecia, Egipto, Palestina e Israel, encontrándose con quienes hoy se sirven de la experiencia de aquellos dos sabios de Córdoba en pos de la conciliación entre razón y revelación.




20.15 h. Exit through the gift shop

Primera película documental del graffitero británico Banksy, nominada a los Óscar 2011 y que, por primera vez, podremos ver en Murcia. Su título hace referencia a la salida de las exposiciones hacia la tienda de regalos. Está basada en la obsesión del excéntrico vendedor de ropa T. Guetta por filmarlo todo, sin ningún tipo de guión ni prejuicios, hasta que entra en contacto con los principales representantes del arte callejero contemporáneo y, tras iniciar un reportaje sobre Banksy, decide convertirse en un artista. A lo largo del film Banksy llama a la reflexión, al considerar bastante gracioso que un arte concebido para el disfrute de los transeúntes acabe siendo considerado un símbolo de estatus social entre los coleccionistas. Exit through the gift shop es un (¿falso?) documental curioso, reflexivo, crítico y emocionante, que nos acerca a los creadores y a su forma de entender el mundo.




Martes, 22 de febrero
18.30 h. ¿Cuánto pesa su edificio, señor Foster?


¿Cuánto pesa su edificio señor Foster? es un documental que narra la trayectoria vital de uno de los arquitectos más emblemáticos del siglo XXI y su inquebrantable pasión por mejorar la calidad de vida a través del diseño. Recoge los orígenes de Norman Foster y cómo sus sueños e influencias inspiraron la creación de edificios como el aeropuerto de Pekín (el más grande del mundo), el Reichstag alemán, el edificio Hearst de Nueva York y construcciones como el puente más alto del planeta, el viaducto Millau, en Francia, entre otros.
Escrito por Deyan Sudjic, director del Museo del Diseño de Londres, y producido por su esposa Elena Ochoa, el documental lleva por título la pregunta que el mentor de Foster,
Buckminster Fuller, le hizo una vez y que estaba ligada a la obligación moral de sostenibilidad que debe guiar la arquitectura.




20.15 h. Rubens. El espectáculo de la vida

Rubens. El espectáculo de la vida es una biografía del pintor, dirigida por Miguel Angel Trujillo, que lo intenta situar en un contexto artístico más amplio, al incluir intervenciones de personalidades ajenas a la historia del arte, como Israel Galván, coreógrafo y bailaor y Premio Nacional de Danza 2005, o la diseñadora de vestuario británica afincada en España Yvonne Blake, Óscar al mejor diseño de vestuario en 1971 y ganadora de cuatro premios Goya, que transmiten la pasión por sus respectivas profesiones al igual que Rubens por su arte. El baile de Galván sirve para darnos cuenta de que el cuerpo humano es el principal instrumento del pintor, mientras que Yvonne Blake se ha inspirado en cuadros de Rubens para realizar el vestuario de algunas películas. Junto a ellos, otras personalidades como el escultor Juan Bordes o el ensayista y filósofo Javier Gomá, contribuyen a valorar la figura de Rubens y hacerla más cercana al público contemporáneo.




Miércoles, 23 de febrero
18.30 h. Jean Painlevé: fantasía para un biólogo marino/Mosaici di Piazza Armerina

Jean Painlevé.- Padre fundador del cine científico y naturalista, Jean Painlevé realizó unas doscientas películas. Desde sus primeros ensayos, aporta la revelación mágica de un mundo desconocido y misterioso, el de la vida submarina hasta entonces inexplorada. Más allá del interés científico de sus realizaciones, la calidad estética da por resultado una atinada síntesis entre ciencia y arte. Este magnífico documental hace justicia a su extraordinaria contribucción artística.

Mosaico di Piazza Armerina.- Una revisitación del famoso ciclo de mosaicos tardo romanos de la Villa Imperial del Casale de Plaza Armerina en Sicilia (hoy Patrimonio Mundial de la UNESCO), al hilo de la homónima composición para piano y orquesta de cuerda de Carlos Florindo Semini (1914-2004). Un documental de arte realizado tan solo con música e imágenes que seduce de forma rotunda la sensibilidad visual y auditiva del espectador.


20.15 h. Hotel Formentor

En los felices años veinte, Adán Diehl (1889-1953), soñador y mecenas argentino con casa en París, descubre Formentor. La belleza del lugar cautivará al millonario. Tenía que ser una casa para albergar a sus numerosos amigos, artistas y poetas, pero se convertirá en el Hotel Formentor. Inaugurado en 1929, sólo con el listado de algunos de sus visitantes bastaría para testimoniar su hospitalidad: Churchill, el Dalai Lama, Vicente Alexaindre, Octavio Paz, Charlie Chaplin, Audrey Hepburn, Gary Cooper, Peter Ustinov, Fernando Rey, Carlos Fuentes... Pero Formentor es mucho más que paisaje y hotel. En 1959 se realizaron las «Conversas poéticas» organizadas por C. J. Cela y en 1960 se creaba el Premio Formentor de novela, el mejor dotado del mundo: 10.000 dólares... Han pasado ochenta años y el hotel Formentor es indispensable para entender la Mallorca actual y la de los primeros viajeros.


Jueves, 24 de febrero
18.30 h. La emoción del natural. Vida y obra de Joaquín Sorolla

Joaquín Sorolla fue el pintor español de mayor proyección internacional de su tiempo y una de las figuras capitales de la historia del arte español. La película recorre la vida y obra de este artista con motivo de la exposición antológica celebrada en el Museo del Prado, entre mayo y septiembre de 2009, la más importante celebrada tanto dentro como fuera de España. Un documental perfecto para comprender el arte de Sorolla, plenamente ligado al tiempo que le tocó vivir.





20.15 h. Año nuevo en Poznan

Año nuevo en Poznan nace a raíz del último disco de Carlos Piñana -músico, compositor murciano de música flamenca, solista de guitarra- y sus visitas a Polonia. En sus últimos viajes nació la idea, la inquietud de fusionar el flamenco con la música de una pequeña orquesta de cámara de cuerdas, esto ha supuesto todo un reto para nuestro protagonista, principalmente por la formación clásica de Carlos que, al contrario de cualquier otro guitarrista flamenco, no domina. Pero desde un principio, y a pesar de las iniciales dudas, el proyecto le apasiona, y no duda en emprender su aventura musical transformándose en todo un reto a superar. La fama que tienen las cuerdas en un país con tradición cultural de música clásica, le despierta las ansias de mezclar sus composiciones flamencas con esta música.




Viernes, 25 de febrero
18.30 h. Balenciaga: permanecer en lo efímero

Balenciaga: permanecer en lo efímero es un bellísimo documental sobre el gran arquitecto de la moda. Recoge la biografía personal y profesional de un modisto que «transformó la moda y liberó a la mujer de sus ataduras». Construyó un sistema de proporciones perfectas alrededor del cuerpo femenino, creando ese espacio vacío que, como él mismo explicaba, separa el cuerpo del vestido. Con estas premisas estableció las bases de la modernidad en la moda y se convirtió en un referente tanto para sus contemporáneos como para sus sucesores.



20.15 h. Al otro lado del mar

Al otro lado del mar, último trabajo de Gonzalo Ballester, se centra en el mundo de los trovos y está rodado tanto en España como en diversos países latinoamericanos.


Lugar:
Aula de Cultura de la CAM
C/ Salzillo, 7 - 30.001 Murcia

jueves, 10 de febrero de 2011

Move: arte y danza desde los sesenta. La interacción contemporánea entre ambas disciplinas



Allan Kaprow decía que, para los creadores de hoy en día, no es necesario decir soy un pintor, o soy poeta, o soy bailarín; todos ellos son simplemente artistas.


La Haus der Kunst de Múnich presenta desde mañana, en colaboración con la Hayward Gallery, Move, muestra dedicada a analizar las conexiones entre danza y arte desde la década de los sesenta a partir de danzas y performances que serán llevadas a cabo por artistas intérpretes y ejecutantes en las propias salas del museo durante el transcurso de la exhibición, que finalizará en mayo. Los visitantes podrán interactuar con ellos, convirtiéndose en participantes activos de Move y logrando alcanzar una experiencia física en la exposición.


Fue en Nueva York y en los sesenta cuando se erosionaron las fronteras entre arte y vida y cuando la crítica de arte alcanzo el clímax de su desarrollo. Entonces quedó patente que, junto a performances y happenings, la danza podía considerarse en sí misma una obra de arte más ajena al mercado que el resto.


En Múnich podremos contemplar esculturas de Trisha Brown, Lygia Clark y Robert Morris, así como el famoso Green Light Corridor de Bruce Nauman, que, gracias a su aislamiento acústico, logra aumentar la conciencia que el espectador tiene de su propio cuerpo. Junto a estos trabajos fechados en los sesenta y los setenta, Move incluirá las mencionadas coreografías en curso diseñadas por bailarines y artistas visuales; destacará entre ellas The fact of matter (2009), de William Forsythe. Se trata de un objeto coreográfico compuesto por 200 anillas de gimnasio que trata de ejemplificar las conexiones entre danza y escultura. Los visitantes podrán utilizar esas anillas para atravesar la sala donde se encuentra la pieza sin pisar el suelo, desafiando así su fuerza física y su agilidad mental.



Mike Kelley presentará en Múnich Test Room Containing Multiple Stimuli Known to Elicit Curiosity and Manipulatory Responses (1999-2010), una especie de sala de juegos equipada con objetos de gran tamaño que los espectadores podrán manipular a su antojo. También estarán representados en Move Dan Graham, La Ribot, Tino Sehgal o Franz West.


Revista Más de Arte, 10 de febrero de 2011

domingo, 23 de enero de 2011

El arte de la danza



Víctor Ullate nos vuelve a sorprender con su arte en un nuevo espectáculo, El arte de la danza. Ayer en Molina, hoy en Lorca. Aquí dejo la crítica que ha hecho del mismo Margarita Muñoz Zieliski (La Verdad, domingo 23 de enero de 2011), titulada Así habla Ullate, y un vídeo promocional... Simplemente, la bellaza en movimiento...

"Si la danza es el lenguaje del cuerpo, el bailarín el instrumento, la técnica el modo de convertir el movimiento en armonía y belleza, el que todo esto sea un arte radica en que esos creadores llamados coreógrafos estén dotados de talento e inspiración. Belleza, serenidad, superación de dificultades, moldear los cuerpos hasta obtener unas líneas tan hermosas como increíbles. Es así como nos habla Ullate en su espectáculo 'El arte de la danza' que, estrenado hace unos meses, ahora llega a Murcia. Un bailarín solo en escena, Yester Mulens, inicia con su variación de increíble plasticidad el recorrido por diferentes estilos de danza, académica, libre, moderna, de calle, claqué, modalidades en las que se van incorporando los bailarines, chicos y chicas con juventud y fuerza arrebatadoras, preparación física y técnica perfectas. Fantástico Dorian Acosta. Contraste de la danza española, toque de humor clásico, divertida broma bien interpretada a base del tutú que baja del cielo, y Chopin, Wagner, Mozart compartiendo la música moderna de Bebe, Madredeus o el compositor japonés Kodo. Las mezclas, el orden de variaciones, la acertada escenografía, son los pilares fundamentales para que la coreografía al completo discurra con comodidad para el espectador. Eduardo Lao desde hace ya algún tiempo comparte con su maestro Ullate la responsabilidad de creación para la Compañía. Y el entendimiento artístico entre ellos está claro cuando se trata de dar un sentido a determinados montajes. Técnica y movimiento. Solos, paso a dos, a tres o a cuatro, un soplo de vodevil con 'remakes' conocidos, Rita Hayworth y su guante. Variedad musical, piezas diferentes. Y detrás de todo se adivina una intención, alusiones a la condición humana, canto a la vida y su belleza. Los ballets con argumento ya sabes de qué van. Pero cuando no hay argumento, entonces somos receptores de determinadas emociones y sensaciones. El truco está en saber oír y escuchar no solo la música sino también la danza y a quien con ella te habla".